El hipogeo de Longar, un recuerdo de la muerte en la prehistoria

Nos encontramos en uno de los yacimientos más importantes que se ha podido observar en Navarra. El hipogeo de Longar es una estructura que se ha conservado de forma natural hasta nuestros días, casi perfectamente, teniendo en cuenta el deterioro del paso del tiempo por las piedras que lo forman.

La palabra hipogeo proviene del término griego ὑπόγαιον, que significa literalmente subterráneo o mina, dependiendo del contexto. Sin embargo, es el concepto empleado para determinar los complejos arqueológicos subterráneos excavados en la tierra con funciones funerarias. Estos vacíos que se generan por la actividad del ser humano se edifican con desigual medida en diferentes lugares y espacios con tecnologías de edificación muy rudimentarias pasando por las sofisticadas o las ornamentadas en una evolución progresiva.

En nuestro caso, nos vamos a centrar en un ejemplo más rudimentario, alejado de los asombrosos hipogeos que se encontraron Egipto, con galerías decoradas con relieves policromados en distintos tonos y colores demostrando la continuidad y perfección posterior de estas estructuras.

El hipogeo de Longar nos mostrará una sociedad con valores funerarios entre la Edad de Piedra Reciente y la Edad de Cobre.

Es impresionante como desde hace más de 4500 años se vienen practicando costumbres que nunca dejaran de asombrarnos, entre estos dos períodos donde situamos la datación del hipogeo se producirán maravillosos progresos sociales para la continuidad hacia una sociedad más sofisticada, como la agricultura, la ganadería, las poblaciones sedentarias, el uso del cobre, la manipulación de metales de forma rudimentaria e incluso las primeras muestras de escritura que surgen lenta y progresivamente.

El hipogeo es un resultado de la cultura funeraria que llegarán a adquirir estos primeros pobladores del norte de la Península Ibérica. Una forma que parece casi actual de culto y veneración a las personas que iniciaron su viaje al más allá entre los años 2850 y el 2500 a. C y posteriormente, con una clara función de almacenaje de estos homo sapiens fallecidos y de una sensación irracional quizás de miedo, respeto, ensalzamiento, religiosidad o incluso veneración a la propia muerte.

Localización

El hipogeo de Longar se encuentra al norte de la Península Ibérica, situado en el llamado “Alto de los Bojes” cerca del municipio Navarro de Aras, un pueblecito de apenas 187 habitantes, cuya capital provincial es Pamplona. Desde el pueblo hasta el hipogeo hay una marcha de 12 kilómetros hasta él, con una ascensión acumulada de 441 metros desde la cual se puede acceder al hallazgo.

Cartográficamente, se localiza en el centro – oeste de la hoja nº 171 (23-9), Viana, del Mapa General (Serie L) a escala 1:50.000 de la Cartografía Militar de España, y sus coordenadas según el Sistema de Coordenadas Universal Transversal de Mercator (U.T.M.) aproximadas son X= 549.800 e y=4.714.700, y una altitud sobre el nivel del mar de 770m (Figura l.2).

La región de Longar donde se sitúa el hipogeo obedece a una serie de factores favorables para la sedentarización, ya que posee ricos recursos naturales, especialmente comestibles, que se acompañaba con un clima que trascendía entre el atlántico y el mediterráneo con unos niveles de humedad un poco más elevados que los de la actualidad.

Se considera a esta región, precisamente por el hallazgo del hipogeo, una zona conflictiva, o al menos que lo fue en algún momento de su historia entre el Neolítico y el Calcolítico, por la cantidad de muertos encontrados tras las excavaciones y los análisis, determinando un grupo de cadáveres heridos por puntas de flechas, que son precisamente unos de los objetos más encontrados y repetidos entre los restos.

Datación

El complejo del hipogeo fue hallado por Luis Arazuri Izquierdoun, vecino cercano del municipio, en 1985.

Más tarde se encargarían del análisis completo el Dr. Javier Armendáriz Martija y la Dra. Susana Irigaray. En los veranos de 1991, 1992 y 1993 se producen jornadas de intervención arqueológica, y en 1994 una campaña de restauración del sitio. Todo ello estuvo supervisado y soportado económicamente por la Dirección General de Cultura del Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Navarra.

Las investigaciones contarían con análisis palinológicos, paleopatológicos, y las dataciones radiocarbónicas realizadas por los laboratorios de Upsala (Suecia) y Groningen (Holanda).

Todas estas incursiones al terreno arqueológico aportaran numerosas informaciones para conocer un poco más sobre la estructura megalítica, funeraria y colectiva.

Estamos hablando de un yacimiento funerario que está datado entre el 2850 y el 2500 a.C. entre el final del período Neolítico y los comienzos del Calcolítico. Es decir, entre el final de la Edad de Piedra Reciente y la Edad del Bronce. Nos movemos un pasaje de la historia donde el ser humano continúa adaptándose a la vida en el planeta, y la estructuración de una sociedad va perfilándose poco a poco hasta llegar a unos progresos sociales muy significativos.

En este período el principal avance será ese enorme cambio del perfil recolector-cazador a productor del alimento que se consume, sin olvidar por supuesto los anteriores formas de vida que complementarían las nuevas actividades de agricultura o ganadería. Este progreso haría más fácil el asentamiento de los pueblos en la península ibérica y ocurriría indistintamente a lo largo de todo el globo terráqueo en etapas diferentes acordes con la evolución de diferentes grupos sociales.

Asombra la complejidad de la estructura, y nos revela una sociedad que no es tan primitiva como podemos creernos en un momento, con la mala costumbre de meter todas las etapas de la prehistoria en una misma idea; el hipogeo es muestra del progreso, del trabajo y del intelecto.

Estructura

El hallazgo de Longar representa uno de los más asombrosos descubrimientos en Navarra de la arqueología, y más especialmente en la rama de la arqueología de la muerte, que se centra en los estudios relacionados con las actividades funerarias y con las estructuras que albergan cuerpos humanos sin vida, como será el caso del hipogeo que veremos en el siguiente apartado de de excavación.

El hipogeo es una obra destinada al almacenamiento de los muertos de forma colectivamente como si, literalmente, de un cementerio comunal se tratase.

Está formado por unas dimensiones de 4,6 m de largo y una altura máxima en el interior de 1,5 m. Su estructura esta formada por una excavación adentrada en la tierra y la roca, y construida con piedra para parar el avance natural y el derrumbamiento de las paredes. Su entrada exterior esta formado por una serie de piedras que gradualmente se elevan formando la puerta principal. Estos muretes a los lados invitan a recordar ese recibidor repetido en las sociedades, al cual le sigue otra sala aún más intima para darla más importancia a la última, como en millones de edificios religiosos o funerarios a lo largo de todo el mundo. Esta separación (que en nuestro caso seria este pequeño camino custodiado por paredes de piedra) se repite en las obras de cualquier sociedad con un estimado valor común para introducir al visitante de lo vulgar y mundano a través de la entrada a lo más guardado, lo más secreto o a lo más respetado.

Avanzando hacia el pequeño túnel nos topamos con un escalón modulado por el centro, que parece invitar a pasar dentro de uno en uno, como un ritual de algo muy íntimo como es la misma muerte.

Las paredes de dentro están formadas por piedras que nos recuerdan perfectamente a los ladrillos actuales con un gran perfil muy definido.

Esta estructura no es muy común en cuanto a que revela un gran esfuerzo, tanto físico como mental; levantar el hipogeo piedra a piedra y la excavación en la tierra y roca, dan a entender toda la energía empleada para levantar algo que perdure en el tiempo, y en la prehistoria, solo consigue esa misión la piedra, un material pesado y difícil de trabajar.

El derrumbe de la losa superior hacia dentro de la cámara hizo que nos llegara a través de los milenios esta conexión prehistórica entre la vida y la muerte en un estado de conservación casi perfecto.

Estos puntos de la muerte donde se almacenan aquellos que han sido agarrados por ella, son fascinantes en cuanto al debate histórico sobre cuándo el ritual de enterramiento ha tenido alguna conexión con la religión o las creencias. Sin embargo esto seguirá siendo un secreto de momento.

¿En qué punto una función social o un ritual que se repite tienen la conexión con una religión? La religión no tiene por qué ser creer en deidades absolutas, sino en profundas reflexiones sobre qué ocurre después de la muerte y la vinculación de esta con la vida. Estas reflexiones que pudieran tener los hombres que habitaron el Longar estarían conectadas con toda la comunidad de manera que todos tuvieran unos perfiles de qué pasaba después al convivir con la muerte tarde o temprano en su sociedad. El propio ritual o la propia incertidumbre del viaje al otro lado dan una imagen de una idea colectivizada y compartida fuera cual fuera, ¿Esto podría llamarse religión? ¿Qué son las religiones sino reflexiones, puntos de partida y de final, rituales repetidos o creencias comunes tanto en las afirmaciones como en las dudas? Habría que apartar de la cabeza los clichés religiosos de estructura firme y dogma inflexible.

 Solo nos queda especular, ya que los fósiles no son capaces de contarnos los secretos de qué pasaba por las cabezas de los orígenes de la civilización humana.

Excavación

Una vez dentro podemos encontrar lo más peculiar de la razón de ser de este maravilloso monumento de la prehistoria.

Dentro encontramos lo que fue una gran fosa en la cual acabaron más de un centenar de individuos.

Según los estudios más rigurosos de la Universidad del País Vasco descubrimos un número mínimo de individuos de 71 adultos y 43 subadultos lo que acaba formando el total de 114 sujetos entre los cuales se han llegado a reconocer dentro de los cuerpos auténticas puntas de flechas insertadas lo que hace suponer a numerosos investigadores la idea principal del medio hostil que se pudo vivir entre el Neolítico y la Edad de Bronce.

La determinación de la edad y del sexo se ha conformado desigualmente. La proporción del sexo de cada individuo ha sido muy difícil de recuperar ya que el 94% de los cráneos que se llegaron a recuperar estaban en mal estado, por lo que este estudio únicamente se ha podido valer de 62 pelvis que se conservaban en un buen estado. Así hemos llegado a conocer que hay 16 pelvis femeninas y otras 16 masculinas, las 30 pelvis restantes no se ha llegado a definir claramente a que sexo pertenecen. A pesar de estas dificultades se ha llegado a presentar una teoría en la cual se ofrece un 54% de hombres y un 46% de mujeres.

Sin embargo, la proporción en cuanto a la edad ha sido mucho más aceptada y conseguida por los distintos métodos de conocimiento en cuanto a las dimensiones craneales, o desgaste molar por ejemplo estableciendo incluso subgrupos dentro de la división de adultos y niños. Es así como se han formado siete clases para determinar la edad: Cuatro categorías para los subadultos, perinatales (11meses o menos) infantiles l (1-6 años), infantiles ll (7-12 años) y juveniles (13-20 años) y tres categorías para los adultos, adultos jóvenes (21-35 años), adultos maduros (36-50 años) y adultos seniles (mayores de 50 años).

Estos estudios nos indican la gran variedad de hombres, mujeres, adultos y niños del centro funerario, es decir un grupo muy variado de esqueletos enterrados de forma conjunta.

En el interior se han podido diferenciar dos técnicas diferenciadas de práctica funeraria: la cremación y la inhumación.

La cremación es el acto de quemar un cuerpo humano con el objetivo de convertir el cadáver en cenizas. En el interior, se ha podido constatar, aunque con grandes dificultades, que hubo ciertos casos de cremación, con el posible objetivo de dejar espacio a más cuerpos que debían ser enterrados allí. No se ha podido distribuir el sexo o la edad de estos huesos calcinados por su deterioro pero en cambio las evidencias de la presión a altas temperaturas es un hecho.

La cuestión que más puede chocarnos, es que en el interior, según un estudio de 2007 no se encuentran evidencias de que se haya prendido fuego dentro de la cámara, por lo que los arqueólogos se han declinado por la opción de que esas cremaciones se realizaron en el exterior para posteriormente enterrar los restos en el hipogeo de un modo ritual, y digo ritual porque podían haber dejado los restos tendidos ala intemperie tras su cremación pero tras la quema se trasladaron al centro funerario donde de alguna forma se reunirían con los demás cuerpos hallados, como si todo lo muerto de la sociedad debiera guardarse allí.

En cuanto a las inhumaciones (enterramiento simple del cadáver) se han encontrado manifestaciones que distinguían ciertas costumbres, como depositar a parte a los individuos que tenían de 11 meses o menos y situar en una zona diferente a los infantiles y adultos en la zona del contorno de la cámara y especialmente en una aproximación al norte de esta.

Estas posiciones también se han contrapuesto con las orientaciones de otros individuos que no se encontraron solo en el norte o en las proximidades de la pared de la cámara, sino en zonas superpuestas diferentes. Este dato que rompe la idea de una organización estricta y rigurosa.

Otra muestra de que no se sigue un patrón inflexible es la observación de las posiciones de los cuerpos hallados.

Se encuentran en diversas formas, destacando la posición fetal, la cual se ha conseguido con la atadura de los cuerpos de piernas y brazos para conseguir esta situación del individuo. Estas posiciones fetales las hemos encontrado en varios yacimientos contemporáneos del Neolítico y la Edad de Bronce. Esta colocación fetal dan a entender una hipótesis de que de esta manera se podía ocupar meno espacio y por lo tanto generar un vacío dentro del hipogeo para dar cabida a más cadáveres.

A pesar de esta distribución de la posición de los cuerpos también se han encontrado con posiciones muy distintas como flexionadas simplemente, o muy flexionadas, además distintas colocaciones de los brazos como la forma recogida y resguardadas o dispersos completamente abiertos.

Aun así, hay ciertos puntos que indican una costumbre aunque con excepciones, pero hay que considerar que estas son minoritarias de modo que a pesar de que no podemos hablar de un ritual estricto para cada individuo dependiendo de su edad o posición, si podemos observar una serie de puntos comunes que indican una similitud a la hora de distribuir dentro del recinto a los muertos.

En cuanto al ajuar es otro de los detalles más curiosos del hipogeo, porque no se han encontrado ningún tipo de adornos o complementos que identificaran al muerto con su nueva posición en la sociedad de un miembro que inicia un nuevo camino. Los ajuares son inexistentes y es uno de los detalles que más han podido llamar la atención a los investigadores.

Sin embargo, a pesar de que las decoraciones son nulas para la ostentación de los cadáveres si se han podido encontrar entre los restos pequeños utensilios de sílex o puntas de flecha.

En conjunto, esta serie de detalles, como los de enterrar a varios individuos de distinta edad y sexo, además de la ausencia de ajuares hacen pensar que el hipogeo no estaba destinado a una determinada clase dominante dentro de la sociedad, sino que es una necrópolis común para todos los que la conforman.

A vuelapluma

El hipogeo de Longar es uno de los más increíbles yacimientos relacionados con la muerte en la Península Ibérica, una muestra de ese pasado antiguo que esta emborronado por la historia y por la falta de documentación ya que solo las piedras y los restos pueden contarnos algo acerca de esas sociedades.

La falta de conocimiento quizás sea una de las primeras causas que hacen más atractiva a esta época que podemos englobarla en la prehistoria, la edad donde más ha vivido el ser humano y sus orígenes, pero que sin embargo es la menos documentada y menos entendida a nivel general.

Es una época confusa, pero la actividad de numerosos científicos de diversas ramas nos están mostrando con el paso del tiempo cada vez más luz en este vacío oscuro de la memoria de la historia.

La clarificación de las etapas de la prehistoria hacen más comprensible la evolución y es un pilar importantísimo para entender el progreso de las sociedades en general que nacieron aquí con una relación de varios individuos que pasa desde el descubrimiento del fuego, las prácticas religiosas, las manifestaciones artísticas, el sedentarismo, las ganadería, la agricultura, los primeros síntomas de escritura o la manipulación de metales. Todos estos factores son la esencia de la humanidad para la estructura de una vida en comunidad.

El hipogeo de Longar es una manifestación de la capacidad de estas gentes anónimas, que abogan por una cultura establecida y con nuevas interrogantes sobre nuestra civilización, como la posibilidad de un medio hostil o las creencias y prácticas rituales en el momento de la muerte de un miembro de estas comunidades.

Entender esa necesidad del ser humano de ser perdurado en el tiempo quizás sea una de las claves para comprender el hipogeo, que sigue siendo testigo en silencio de cómo las sociedades se crean y se destruyen a lo largo de siglos y siglos, observando desde su profundidad oscura en la roca cómo vence al propio paso de los milenios.

“La historia es un incesante volver a empezar”. Tucídides

@hectorbraojos


Prehistoria: El largo camino de la humanidad. Victor M. Fernández Martínez. Alianza Editorial.

Diccionario de prehistoria. Mario Menéndez Fernández, Alfredo Jimeno Martínez y Víctor Manuel Fernández Martínez. Alianza Diccionarios.

Impacto biológico y cultural del Neolítico en poblaciones del Norte de la Península Ibérica. Estudio Bio-Antropológico de la necrópolis de Longar (Viana-Navarra) (Neolítico Final–Calcolítico Antiguo). Natalia A. Rivera García. Universidad del País Vasco.

http://www.viana.es/es/  (Web del ayuntamiento de Viana)

http://arqueologianavarra.blogspot.com.es/ (Web con información prehistórica y rutas)

http://www.youtube.com/watch?v=TAlSOBd4tQc (Video de la web de youtube donde se puede apreciar el hipogeo)

http://www.reclinux.net/david/viana/lvhist.htm (Web con información prehistórica)

http://chopo.pntic.mec.es/csanch20/PREHISTORIA/index.html (Web con información prehistórica)

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