El primer poblamiento en la península Ibérica

Los inicios


El primer poblamiento en la Península Ibérica ha sido un tema muy discutido por los investigadores porque actualmente, es un debate que implica también los restos más antiguos de toda Europa.

En el África oriental y meridional se han encontrado varios eslabones claros del proceso de hominización. Entre hace tres y cuatro millones de años se van configurando, entre losautralopitécidos, algunos grupos homínidos de los que más tarde va a surgir el génerohomo. Durante 1,8 Ma (millones de años) va a coexistir tres series diferenciadas: el Australophitecus robustus, el Homo habilis y el Homo erectus (Ignacio Barandiarán 1998).

En ese marco, el Australopithecus se acaba extinguiendo, al igual que el Homo habilis, este hacia los 1,2 millones de años. Por lo que será alguna de las variantes del Homo erectus, las que acaben predeciendo al Homo sapiens histórico con toda una serie de factores determinantes como el ser conocedor de técnicas específicas del trabajo de la piedra y con el tiempo, llegar a usar el fuego. Es por tanto común entre los paleantropólogos  opinar que es el Homo erectus el que va a ser el gran protagonista de la diáspora de la humanidad desde África hacia Eurasia a partir de hace más de un millón de años (Ignacio Barandiarán 1998).

En el caso que nos ocupa, el poblamiento de la Península Ibérica está dentro del contexto de expansión de grupos de homínidos desde África oriental hasta Europa.

Investigadores como J. Agustí establecen, al igual que otros muchos expertos, que el reemplazo de faunas en África está estrechamente relacionado con la expansión de los homínidos del continente. Probablemente, los homínidos seguían la migración de especies africanas en busca de mejeros recursos alimenticios, con el aliciente de la aridez que comenzaba a dominar África como consecuencia de sus cambios climáticos desde el Plioceno hasta el Pleistoceno, lo que vendría a justificar una muy temprana presencia de homínidos en la Península Ibérica (Rafael Montes Gutiérrez 2013).

En la Península Ibérica, igual que en otras partes de Europa encontramos a partir del 1,8 Ma BP (Before Present) fósiles de faunas de origen africanos, lo que demostraría la expansión de las especies africanas por Europa, desde quizás el estrecho de Suez, Gibraltar, o el istmo entre Sicilia y Túnez (Rafael Montes Gutiérrez 2013).

La única manera que tenemos para responder a todas las preguntas que nos invaden sobre el primer poblamiento de la Península Ibérica es analizar los restos arqueológicos que se han podido encontrar. Hablamos por tanto de restos antrópicos como pueden ser los huesos o dientes así como del impacto que pudieron dejar en la naturaleza estos primeros pobladores como pueden ser los restos de industrias líticas. Sin embargo el principal problema que encuentran los investigadores a la hora de abordar estas cuestiones reside en averiguar qué restos son verdaderos o no, y es que las polémicas y las dudas están a la orden del día porque la tecnología humana todavía no es capaz de señalar con total precisión cuándo un resto pertenece a un homínido o en qué momento una piedra puede ser realmente industria lítica o si por el contrario ha sufrido modificaciones que parecen talladas por la propia erosión natural o temporal, debido principalmente a la baja calidad de los restos para su análisis. El hecho es que cuánto más intentamos adentrarnos en lo más profundo de la prehistoria más dudas se plantean por la profundidad cronológica como la que estamos tratando, así como una evidente falta de restos encontrados, aunque ello no quiera decir que en futuro puedan seguir apareciendo yacimientos que aún estén por descubrir.

La única forma de empezar a encontrar respuestas es seguir buscando los restos prehistóricos de los primeros pobladores además de seguir analizando los restos que tenemos en España bajo la mirada atenta de toda Europa, ya que las fechas que se manejan de poblamiento en la Península Ibérica son las más antiguas conocidas en toda la Europa occidental, algo que en la comunidad histórica, arqueológica y científica tiene sus defensores y sus detractores.

 Los restos de Orce


La existencia de yacimientos paleolíticos se conoce desde los años 60 y sobre todo los 70, cuando se empezaron a estudiar los yacimientos de Solana del Zamborino (Botella 1975) y Cúllar Baza I (Ruiz Bustos 1984). En 1983 se descubren los primeros artefactos de la industria lítica en yacimiento de Barranco de León 5 y a principio de los 90 aparecen los de Fuente Nueva 3 (Gibert 1998). A mediados de los 90 se realizan intervenciones en ambos yacimientos pero no será hasta 1999 cuando se reemprendan loas excavaciones de nuevo (Toro 1999).

Los yacimientos de Orce entraron en la escena del estudio prehistórico con un algo muy polémico que saltó a todos los medios de comunicación con gran controversia, el “Hombre de Orce” se convirtió en el “Burro de Orce” (Miquel Carandell Baruzzi 2013) (figura 1). En el yacimiento de Venta Micena (figura 2), pedanía del municipio español de Orce, en la provincia de Granada, Andalucía, el difundo paleontólogo Josep Gibert i Clols, encontró un fósil óseo (figura 3) en 1982, también conocido como fósil VM-0.

Josep Gibert sostuvo que ese era el resto de un homínido, cuya datación es de 1,8 Ma de años. Sin embargo el grueso de la comunidad internacional apunta que se trata de un équido. El paleontólogo J. Agustí también sostuvo que el fragmento más bien correspondía a un équido, algo que fue respaldado por la mayoría de investigadores, quedándose en el aire la controversia hasta la propia muerte de Gibert en 2007, dejando en entredicho la credibilidad del yacimiento en Orce (EFE, 2007) reconociendo el propio equipo de investigación más tarde que se trataba de un equino y posteriormente de un rumiante.

A pesar de ello, en Orce se llegaron a encontrar restos de industria lítica y un molar infantil (figura 4) que atestiguan ser el resto más antiguo de homínidos en la Europa occidental datado hasta hoy en día, con fechas de entre 1,02 y 1,73 Ma BP por ESR y que en combinación con los datos paleomagnéticos y bioarqueológicos se le estima cerca de 1,4 Ma BP (Journal of Human Evolution, 2013).

En Fuente Nueva y Barranco del León (figura 5) se han encontrado los dos yacimientos paleobiológicos, paleontológicos y paleoecológicos que arrojan algo de luz sobre los primeros pobladores en el Pleistoceno Inferior. Ambos lugares se ubican igualmente en Orce, en la cuenca de Guadix-Baza.

Los depósitos de la zona de excavación (figura 6) se formaron en un ambiente lacustre, cuya ocupación por parte de los homínidos se hizo efectiva a las orillas del paleolago de 12 metros de profundidad (Rafael Montes Gutiérrez 2013).

El lugar ha sido investigado por grandes figuras de la arqueología prehistórica como Alain Turq, además de un potente equipo de expertos coordinados por Bienvenido Martínez-Navarro e Isidro Toro.

En los yacimientos se han hallado cerca de dos centenares de piezas de industrias líticas asociadas a una fauna variada que estaban relacionadas con el antiguo lago. Las piezas se realizaron fracturando un bloque de materia prima con un canto de roca dura, algo característico del Modo 1 o antiguo olduvayense. Obteniéndose lascas diseñadas para cortar o rascar de forma tosca.

Algunos investigadores apuntan que en caso de Fuente Nueva 3 hay fragmentos diseñados para hendir materiales orgánicos ya fueran animales o vegetales. Aquí encontramos una sucesión de calizas, limos blancos calcáreos y lutitas, hallándose sobre todo en superficie en el nivel 2, donde teniendo en cuenta todo el material se puede analizar que hubo varios métodos de talla (Eudald Carbonell y Xosé Pedro Rodríguez 2000).

En el yacimiento de Barranco León 5, el 29 de julio de 2002 (según el libro diario de excavaciones arqueológicas de Orce) se encontró un diente que despertó el interés en primer lugar de la joven antropóloga Caroline Souday.

La muela estaba caracterizada por una gruesa capa de esmalte, una identificación anatómica típicamente humana, que se ha catalogado al género Homo tras toda serie de pruebas con técnicas de microscopía eléctrica y estudios de luz polarizada.

Es la evidencia de lo mucho que queda todavía hoy por averiguar sobre la presencia temprana en el territorio peninsular. Es la prueba más firme que tenemos hoy en día para datar la presencia del ser humana, que aunque siendo escasa ofrece nuevos horizontes para no dar todo por sentado en la prehistoria, una muestra más de que seguimos reescribiendo el pasado en pleno siglo XXI.

Es por tanto el fósil humano más antiguo de Europa, según recoge un artículo publicado por 18 expertos en la revista especializada Journal of Human Evolution. El diente, que pertenecía a un niño o una niña de unos 10 años ha sido datado en 1,4 Ma BP 200.000 años antes de lo que se pensaba.

“Vivimos desde el principio los problemas del famoso cráneo de Orce, no queríamos volver a repetir eso (…) y esperamos cerrar con esto la polémica” justificó en 2007 el entonces director de las excavaciones, el arqueólogo Isidro Toro. El fósil se encuentra en el Museo Arqueológico de Granada y es aceptado por la comunidad científica que corresponde a una antigüedad todavía mayor que los restos de Atapuerca.

Este gran descubrimiento nos demuestra una realidad prehistórica de poblamiento con gran seguridad y en un marco de yacimientos granadinos donde se han llegado a encontrar en su conjunto más de 25.000 restos, un tesoro inaudito para replantearnos que no todo está descubierto en la prehistoria.

Atapuerca


Antes del redescubrimiento de Orce con análisis modernos de datación sobre el niño de Orce, se pensaba que en Atapuerca estaban los restos más antiguos de la Península Ibérica y de la Europa occidental. Allí se puede encontrar un yacimiento arqueológico de forma muy completa, además de industria lítica de cantos trabajados, descritos como Olduvaiense evolucionado, que indican la expansión de este complejo hasta el centro-norte de la Península Ibérica (Jorge Juan Eiroa 2006).

Atapuerca es parte de la clave de la evolución humana en Europa. La sierra de Atapuerca (figura 7) es una pequeña colina  que se extiende de Noroeste a Sudeste en el valle del río Arlanzón, apenas a 15 kilómetros del este de la ciudad de Burgos, en la meseta norte de España. Los pueblos más cercanos son Ibeas de Juarros y  Atapuerca en la falda noreste de la Sierra, que le da su nombre. La cima domina la salida al Duero del corredor de la Bureba, conectando por este pasillo geográfico la cuenca del Ebro con la del Duero, algo que ha contribuido a ser desde siempre un punto de encuentro y una zona de paso (José Cervera, Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell y Bermúdez de Castro 1998).

La zona de este conjunto que nos interesa es el yacimiento Trinchera Elefante o Sima del Elefante, uno de los abundantes depósitos que afloran en la Trinchera del Ferrocarril.

Se trata de una cueva de 15 metros de profundidad llena de sedimentos con una gran secuencia temporal que hunde sus raíces en el Pleistoceno Inferior, siendo los restos más antiguos de toda la sierra con una edad que supera el millón de años de antigüedad.

La investigación contó con la dirección de Antonio Rosas y sus colaboradores, que han contado con el asesoramiento de los prestigiosos Juan Luis Arsuaga, Jose María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell en la dirección del proyecto.

El yacimiento ha ofrecido todo tipo de sorpresas y ha fascinado a todos los amantes de la prehistoria, se han encontrado numerosos instrumentos líticos acompañados de fauna del Pleistoceno Inferior. Los coordinadores del proyecto han llegado a la conclusión de que inequívocamente se trata de instrumentos líticos realizados por la mano de homínidos. Algunos restos óseos de animales muestran marcas de cortes producidos por estos instrumentos en actividades claras de descarnación, lo que muestra alguna de las pautas tecnológicas, alimenticias y quizás culturales de los homínidos. Todo parece indicar que la ocupación por parte del hombre se realizó en la cueva (Rafael Montes Gutiérrez 2013).

En 2007 surgía una sorpresa con la aparición de la mandíbula más antigua de Europa, de 1,2 Ma BP, en la Sima del Elefante asignada en un principio al Homo antecesor pero que hoy todavía está sin calificar como Homo sp, aun así ello no significó que las excavaciones se detuvieran (Antonio José Mencía Gullón 2013).

En la campaña de excavaciones del verano de 2013 surgió de nuevo la controversia, la sorpresa y la emoción por parte de los investigadores al encontrar una herramienta lítica datada en 1,4 Ma.

La “bomba” informativa, como lo califica el Blog Científico del Museo de la Evolución Humana, revela la aparición de una pieza lítica de sílex cretácico del Modo 1 en el nivel TE8 de la Sima del Elefante (figura 8), por debajo de dos metros de profundidad donde se encontró en 2007 la mandíbula.

La pieza lítica es la más antigua encontrada en Atapuerca hasta ahora. También se han recuperado algunos huesos de macro mamíferos con fracturas y marcas de corte.

Eudald Carbonell ha señalado que este pequeño “cuchillo” de apenas 3 cms tiene “un gran valor ya que confirma la continuidad del poblamiento humano en Europa desde que este se originó hace aproximadamente 1,5 millones de años hasta la aparición de Homo Antecessor, hace 850.000″ (Europa Press 2013).

De esta forma, según afirma el equipo de investigación, se contradicen las hipótesis de algunos investigadores que plantean el primer poblamiento de Europa con la sucesión de pequeñas oleadas de homínidos sin continuidad y condenadas a la extinción.

Carbonell afirmó que “el descubrimiento de este cuchillo es histórico y para su hallazgo y posterior investigación se han tenido que remover 300 toneladas de sedimentos” (Europa Press 2013).

 Un debate activo


En la actualidad, la cuestión acerca del primer poblamiento peninsular sigue dando que hablar a los investigadores y enamorados de la prehistoria. Los escasos restos que se remontan a más de un millón de años atrás nos pueden decir todavía poco sobre cómo podía ser el primer poblador o el pequeño grupo de pobladores, sin embargo, dar por finalizado esto parece un error. La prehistoria se sigue reescribiendo en el siglo XXI y da esperanzas de seguir dando sorpresas en el futuro.

Este debate ha llevado a posicionarse a numerosos estudiosos en dos grandes ramas, con sus matices y excepciones, pero que pudieran catalogarse entre los partidarios de las cronologías antiguas y recientes. Los primeros sitúan el primer poblamiento en fechas de hace 2 y 1,5 Ma BP, contando con defensores como Bonifaz y Vandermeersch (1991), las publicaciones de Carbonell (1995) o García Sánchez (2005) entre otros. Por el contrario los defensores de cronologías recientes establecen en 550.000 BP el poblamiento europeo, sostenido especialmente en la década de los 90 pero que todavía tiene simpatizantes por las críticas hacia las pruebas que indican fechas anteriores a la estipulada. Actualmente esta rama parece carecer de legitimidad científica y los últimos hallazgos se han encargado de desmoronar estas teorías.

Los mismos yacimientos de Atapuerca y Orce hacen saltar por los aires este escepticismo científico e histórico que se basa en esquemas mentales cerrados que se ven superados por la realidad.

A pesar de ello, hoy en día el primer poblamiento de la Península Ibérica sigue siendo un tema controvertido que promete seguir mostrando tesoros prehistóricos al mundo entero.

El avance de la tecnología está estrechamente relacionado con este tema que quizás en un futuro pueda darnos nuevas explicaciones inimaginables y trascendentales para comprender las entrañas de la civilización humana, y eso precisamente es la magia de la prehistoria, un eterno redescubrimiento de nuestros orígenes.

 

Figuras


PapusOrce
Figura 1. Revista Satírica “El Papus” con el debate del hombre de Orce en portada.
sssssssssssssss
Figura 2. Situación geográfica ce Venta Micena en España y Granada.
sssssssssssssssssssssssssssssssss
Figura 3. Fósil VM-0 descubierto en Orce por Josep Gibert i Clols, en 1982.
fffffffffffffffffffff
Figura 4. Diente del Niño de Orce.
kkkkkkkkkk
Figura 5. Fuente Nueva y Barranco del León.
zzzzzzzzzz
Figura 6. Excavación en Orce.
vvvvvvvvv
Figura 7. La sierra de Atapuerca es una pequeña colina que se extiende de Noroeste a Sudeste en el valle del río Arlanzón, apenas a 15 kilómetros del este de la ciudad de Burgos.
ssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
Figura 8. “Cuchillo” de sílex en Sima del Elefante descubierto en 2013.

 

@hectorbraojos


Arsuaga José Luis; Bermúdez de Castro José María; Carbonell Eudald y Cervera José. 1998: Atapuerca. Un millón de años de historia. Plot Ediciones y Editorial Complutense. Madrid.

Barandiarán Ignacio; Martí Bernat; Maya José Luis y del Rincón María Ángeles 2007: Prehistoria de la península Ibérica. Ariel. Barcelona. 17-54.

Bermúdez de Castro J. M.; Carbonell Eudald; Gómez A.; Mateos A.; Martinón-Torres M.; Muela A.; Rodríguez J.; Sarmiento S. y Varela S. 2006: Paleodemografía del hipodigma de fósiles de homininos del nivel TD6 de Gran Dolina (Sierra de Atapuerca, Burgos). Dialnet. Estudios Geológicos. Vol. 62. 145-154.

Carandell Baruzzi Miquel 2013: Homínidos, dudas y grandes titulares: la controversia del Hombre de Orce en la prensa española (1983-2007). Dialnet. Dynamis: Acta hispanica ad medicinae scientiarumque historiam illustrandam. Vol. 33 365-387.

Carbonell Eudald y Rodríguez Xosé Pedro 2000: El Pleistoceno Inferior en la Península Ibérica. Dialnet.

Cortés Valme 2013. El diente de ‘oro’ de Orce. El País (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/03/15/andalucia/1363370858_166681.html).

Efe 2007: Gibert Clos, descubridor del primer poblador de Europa Occidental. El Mundo. (http://www.elmundo.es/elmundo/2007/10/08/obituarios/1191862826.html)

Eiroa, Jorge Juan 2006: Nociones de Prehistoria general. Ariel. Barcelona. 75-172.

Europa Press 2013: Las excavaciones en Atapuerca sacan a la luz un cuchillo de 1,4 millones de años.(http://www.europapress.es/ciencia/noticia-excavaciones-atapuerca-sacan-luz-cuchillo-14-millones-anos-20130724141517.html)

Gibert J.; Campillo D. y Martínez B. 1993: Nuevos restos de homínidos en los yacimientos de Orce y Cueva Victoria (España). Actas de la II Reunión del Cuaternario Ibérico. AEQUA. Madrid.

Mencía Gullón Antonio José. Blog Científico. Museo de la Evolucón Humana. (http://www.museoevolucionhumana.com/~museoevo/es/zona-gourmet/blog-cientifico/la-bomba-de-los-resultados-de-atapuerca2013-herramientas-de-14-millones-de-a%C3%B1os-las-m%C3%A1s-antiguas-de-europa)

Montes Gutiérrez Rafael 2013: Paleolítico Inferior Arcaico en la Península Ibérica. Dialnet. Tiempo y Sociedad Num. 13. 5-44.

Toro-Moyano I.; Martínez-Navarro B.; Agustí J.; Souday C.; Bermúdez de Castro J. M.; Martinón-Torres M.; Farjado B.; Duval M.; Falguères C.; Omsh O.; Parés J. M.; Anadón P.; Julià R.; García-Aguilar J. M.; Moigne A.; Patrocinio M.; Ros-Montoya S. y Palmqvistm P. 2013: The oldest human fossil in Europe, from Orce (Spain). Journal of Human Evolution.

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